Cuando hablamos de puertos de paso de gran dureza en Asturias, cualquier aficionado menciona siempre el nombre del puerto de San Lorenzo. Descubierto, de alguna manera, con aquella "etapa para gigantes" de un número de Ciclismo a Fondo de 1993, este paso montañoso ya ha sido utilizado en varias ocasiones tanto por la Vuelta a Asturias como por la Vuelta a España (precisamente este año 2010 volverá a estar en el recorrido). Es casi unánime la opinión de que San Lorenzo es un categoría Especial, pero no deja de ser cierto, tampoco, que es un puerto de diez kilómetros, longitud que para el profesionalismo se torna escasa. Así, vemos como los grandes pasos montañosos del Tour (y también del Giro) son bastante más largos, lo que hace, sin duda, más daño. Y por si esto fuera poco, la vertiente Oeste, la que ahora presento, tiene varias zonas de descanso que favorecen la regulación del esfuerzo, y que influyen decisivamente para disminuir, en mi opinión, la dureza del puerto. Parece una osadía hablar así de esta ascensión en la que todo ciclista o cicloturista se “retuerce” para llegar a la cima, pero estimo que el factor dureza tiene más que ver con la continuidad de la pendiente que con las rampas que nos encontramos. La vertiente Oeste de San Lorenzo nos permite “respirar” cada 3-4 kilómetros, al contrario que la cara Este, mucho más progresiva y regular.

Tras esta breve introducción paso ahora a comentar la ascensión en sí. Esta subida se inicia en el pueblo de La Riera, en un cruce en el que dejamos la carretera que va de Belmonte de Miranda en dirección al puerto de Somiedo. Ya en un principio las pendientes se van a situar en torno al 9-10% con “picos” al 14-15%, y vamos a ir remontando la ladera a través de varias curvas de herradura que dotan a esta primera parte de una gran belleza plástica. A nuestro alrededor, para incrementar el terror psicológico que el puerto de San Lorenzo genera, se observan varias ascensiones vertiginosas como la de Villaux o la Bustariega, las cuales no desmerecen la que nos ocupa. Pero volvamos al asfalto perfecto e impecable de San Lorenzo donde estamos peleando con la dureza de unas rampas muy continuas durante los 3 primeros kilómetros… Hasta que nos aproximamos a Las Morteras y vemos como la dificultad disminuye poco a poco, hasta encontrar un pequeño descenso (en el kilómetro 4) que nos va a ayudar a recuperarnos del fulgurante inicio y afrontar la parte central del puerto, la más dura sin ninguna duda. Durante otros 3 kilómetros la pendiente media vuelve a situarse en unos “brutales” parámetros, pues sobrepasa sobradamente el 10% (será en la localidad de Las Orderías donde encontramos el “clímax” de esta cara Oeste, ya que deberemos superar varias rampas que llegan al 14-15%). Superada esta segunda fase, repito, la más dura del puerto, prácticamente habremos vencido la ascensión, ya que otro tramo de escasa pendiente nos servirá para recargar energías y afrontar con meridiana solvencia la última parte, en donde las pendientes vuelven a situarse en torno al 10-11%. Serán los últimos esfuerzos para superar esta difícil ascensión, aunque, repito, excesivamente sobrevalorada.



Unas imágenes de la ascensión:


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