Con la inclusión del alto de la Farrapona en la Vuelta a España 2011 hemos leído y oído todo tipo de comparaciones y noticias sobre este puerto. Muchos lo han catalogado como un puerto alpino, una ascensión tremenda al mismísimo nivel de los colosos que, un año sí y otro también, integran los recorridos de las otras dos grandes vueltas por etapas del calendario ciclista profesional: el Tour de Francia y el Giro de Italia. Para otros el alto de la Farrapona es tan solo una ascensión decisiva en sus últimos kilómetros, ya que lo anterior, los once kilómetros precedentes son una combinación de repechos de gran dureza, llano e, incluso, tramos de descenso. Pero aquí me voy a limitar a presentaros este puerto de la Farrapona, la segunda carretera asfaltada más alta de Asturias, por debajo de la del alto del Gamoniteiru (1708 metros de altitud del primero contra 1764 metros del segundo).

El alto de la Farrapona comienza en el cruce que encontraremos a la altura del embalse de la Malva, en plena carretera del puerto de Somiedo. En ese momento arrancan casi 19 kilómetros muy irregulares, pero de una gran belleza paisajística. Desde el punto de vista cicloturista el puerto es altamente recomendable. ¿Para el ciclismo profesional? Ahí dependerá de la actitud de los corredores y de los directores de equipo, y de la sapiencia de los organizadores a la hora de diseñar recorridos... Esta primera parte de subida, hasta Arbellales, en contra de lo que pueda creerse, se va haciendo paulatinamente más y más dura, aunque leves tramos llanos ayudan a mitigar el esfuerzo. El estado de la carretera (abril de 2011), a partir de Villarín, incomodará aún más la subida y nos hará cuestionar todo aquello leído sobre esta ascensión y sus "cómodos" once primeros kilómetros... Atravesando una impresionante garganta (sin ninguna duda, uno de los tramos más espectaculares de este ascenso), las pendientes comienzan a endurecerse más y más hasta que nos "tropezamos" con una impresionante rampa dirigida "hacia el cielo". Hasta un 14% alcanza esta recta que nos va a acercar a pasos agigantados a la localidad de Arbellales. Dos curvas de herradura (con la entrada hacia el mencionado pueblo, en la segunda de ellas) nos harán salvar el primer tramo verdaderamente duro del puerto... Unos cientos de metros más arriba termina esta primera fase del puerto, de ocho kilómetros y medio, irregulares sí, pero con una dureza, en ocasiones, mayor de la que nos encontraremos en la cacareada última parte, posterior a Saliencia... Porque terminada esta fase viene un tramo de descenso (con pendientes negativas del 7-8%) y de falso llano que nos conducirá hasta Saliencia. Una insulsa segunda parte del puerto (de unos tres kilómetros) que es la que, en realidad, le resta dureza global a la ascensión.

Y llegamos a Saliencia, a esos decisivos kilómetros, muy regulares que nos conducirán, definitivamente, al alto de la Farrapona. El aspecto de la carretera vuelve a mejorar (os recuerdo, abril de 2011) y tras unos 400-500 metros de leve pendiente, poco a poco ésta se va incrementando hasta situarse en torno al 8-9%, lo que apenas variará hasta la cima. Y si el castigo de la pendiente aún no fuera suficiente en los últimos cuatro kilómetros desaparece la arboleda (que nos sirve de protección en días soleados). Una zona final muy abierta en la que el factor viento también tiene una gran influencia. Cuatro kilómetros finales de una gran espectacularidad, con varias curvas de herradura, rampas que alcanzan el 11% y todo ello en medio de un paisaje muy similar al de los colosos de los Alpes... pero sólo por estética, ya que los números globales del puerto nos hablan de una ascensión que alcanza los 1708 metros de altitud (muy por debajo de los parámetros en donde se nota la falta de oxígeno, es decir, de los 2500 metros aproximadamente), de casi 19 kilómetros a un 5,6% y un coeficiente APM de 231.

Como conclusión, un puerto realmente impresionante que no necesita ayudas para presentarse a sí mismo y que se encuentra entre los más bellos de Asturias, al mismo nivel que Angliru, Cubilla o Gamoniteiru.

Éste es el perfil altimétrico de la ascensión:


Unas imágenes del puerto:

Comienzo del puerto, junto al embalse de La Malva.

Los primeros kilómetros, en los que la carretera transcurre por paisajes tan fantásticos como éstos.

Tras pasar Villarín el asfalto empeora (abril de 2011).

El vertiginoso tramo posterior a Villarín...

Impresionante rampón antes de llegar a Arbellales (hasta un 14%). 

Al fondo, Arbellales... Aquí hay que apretar los dientes...

Tras salir de Arbellales la pendiente cae poco a poco.

La segunda fase se compone de largos tramos rectos en busca de Saliencia. 


Y esto es Saliencia, donde arranca la fase decisiva del puerto.

El espectacular valle de Saliencia. Las pendientes aquí aún son leves...


Una vista desde arriba del mismo tramo, con los teitos típicos de Somiedo, a la derecha.

La última fase del puerto es impresionante, despejándose completamente la arboleda...

Gran dureza en estos kilómetros...

Una de las curvas de herradura que tendremos que salvar.

La última parte del puerto en la que casi no se avanza...

Últimos metros antes de culminar. La pendiente, en todo momento, muy constante.

Y, finalmente, el alto de La Farrapona, a 1708 metros de altitud.

Vista de los últimos kilómetros del puerto.