En la carretera que une las localidades leonesas de la Magdalena y la Robla, en la CL-626, existe una pequeña elevación, una collada que, sin ser un puerto duro, sí que sirve  para darse un buen "calentón". Los números no son, ni mucho menos, para asustar, pero sí que podemos considerarlo como un puerto de tercera "apañado" y que enlaza a la perfección con el Rabizo (ascensión que parte de la Robla por la N-630 y con rampas de franca consideración). La subida arranca unos 200 metros más allá del cruce de la carretera CL-626 con la CL-623, con levedad. Las primeras rampas apenas alcanzan el 5%, proviniendo la dificultad, tal vez, de la anchura de la carretera. No será hasta bien pasado el segundo kilómetro cuando nos encontramos la zona más dura de la subida (no os asusteis), con pendientes que llegan al 8%. Sin nada indicativo en la cima, la collada de Olleros culmina a casi 1200 metros, tras 3,7 kilómetros de "pelea con la montaña".

Este es el perfil de la subida:

Unas imágenes de la ascensión:

Aquí vemos el cruce que tomaremos en sentido la Robla.

Leves pendientes en el primer kilómetro. 

Casi siempre al 4-5%, la collada de Olleros es un "tercera apañado". 

La principal dificultad la encontramos aquí, cerca del tercer kilómetro.

Y llegamos a la cima, no habiendo cartel indicador de la misma.

Posado en la cima de la collada de Olleros.

Pincha en el enlace para ver la subida en Google Maps: 

MAPA