1999, un año para la historia del ciclismo no sólo en España, sino en todo el mundo, debido a la entrada en el recorrido de nuestra Vuelta de EL COLOSO con mayúsculas. Sus rampas, su pendiente media, su dureza sin límites ya están en la leyenda. Cualquiera que se acerca a Asturias, cualquiera que osa andar cerca de Riosa siente con un enorme respeto la furia de un puerto descomunal. Hasta hace poco esa vertiente, la de la Cueña Les Cabres y su mítico 23,6% era la única forma de llegar hasta la cima del Angliru conocida (si bien, hasta Viapará podemos utilizar las carreteras de Busloñe o la de La Vega, e, incluso alguna pista que pasa por Doñaxuandi, como bien hace poco aquí, con la Aldea Soñada del Angliru). Pero, vaya, hay otra vertiente, aunque no en su totalidad asfaltada. Hasta el pueblo de Bermiego llega una carretera de 4,5 kilómetros, partiendo desde ahí una pista a tramos de hormigón o de tierra.

La ascensión se inicia en un cruce en la carretera AS-229 encontrándonos ya en un principio rampas de hasta un 10% (en el primer kilómetro). Transcurre la primera parte por una zona bastante arbolada que ayuda a disimular las dificultades que vamos a ir encontrando. Pero la parte más característica de esta subida se encuentra a partir del kilómetro 3 cuando varias curvas de herradura de pendiente considerable van a hacer aparición. Las rampas en esta zona llegan hasta un 14% y las vistas van mejorando notablemente lo cual es agradable cuando tenemos que salvar tanta dureza... Y llegamos a Bermiego donde encontramos un cartel que nos va a dejar casi atónitos: ruta Angleiru. Sí, Angleiru o Angliru. Me encamino por dicha ruta que atraviesa todo el pueblo (salvando rampas de hasta un 26% en asfalto) y remonta la montaña hasta el Aramo. Poco después (a la salida del pueblo) regresa el hormigón (hasta el km.5.7, aunque más adelante habrá varios tramos intercalados entre la pista de tierra). La primera rampa tras salir de Bermiego es de las que se recuerdan pues el altímetro, casi enloquecido no baja del 15-16% durante 300-400 metros, con topes al 23%. Finalizado el tramo hormigonado nos encontramos con una zona suave aunque de corta distancia, pues aquí la dureza es bastante continua. Un breve tramo de descenso (que en la gráfica no viene reflejado) en torno al kilómetro 6,5 nos sirve de recuperación para encaminarnos a la última parte de extrema dificultad, debido a las rampas y a la nieve y hielo de la época. A partir del kilómetro 7 aparece un gran tramo hormigonado que nos facilitará el pedaleo por la zona (con pendientes muy seguidas al 20%). Las vistas desde esta cima son impresionantes como se ve en las fotos de abajo.

Estas son algunas de las fotografías de la subida.


El inicio de la ascension.


Ya al principio las rampas son fuertes (9-10%), aunque no tanto como en la parte final.


Una curva de herradura, aperitivo de la "paella" previa a Bermiego.


Tras la arboleda, Bermiego y la Braña de Linares.


Más herraduras...


Y más...


En ese cartel escrito: Ruta Angleiru, como para quedarse "de piedra".


Y ahora un muro al 26% en pleno Bermiego...


La salida del pueblo: sobran las palabras.


Al menos, las vistas son inmejorables.



El tramo de pista de tierra, que bien podría ser ciclable en bici de carretera. 


En medio de hielo y nieve, así desarrollé la subida.


Nos acercamos a la Braña de Linares donde había este panorama.

 

Ya a punto de finalizar.


Panorámica espectacular.


En sitios tan bellos como este se podría morir tranquilamente.

Pincha en el enlace para ver la subida en Google Maps: