Como acabar en la Cubilla

Hace unos días, en la charla de ciclismo organizada en Pola de Lena, Javier Guillén, director de la Vuelta volvía a señalar las dificultades que entraña un final de etapa en el puerto de la Cubilla, el puerto que Heri Frade señalara en su día como el "Galibier asturiano". La Cubilla, cuyo reportaje he renovado recientemente, es un puerto más parecido a los colosos del Tour que a los de la Vuelta, generalmente más explosivos, y la meta, como indicó Guillén, habría que colocarla en León, tras subir por Asturias... Sin embargo hay una solución para volver a entrar en Asturias, y sería la de aprovechar la pista que se dirige a los puertos de la Bachota, a la izquierda. Allí, además, habría espacio más que de sobra para montar una meta de la Vuelta a España.
Veamos en mapa donde están los puertos de la Bachota (desde la portilla situada en el puerto de la Cubilla, o alto del Palo, como señala el segundo mapa, hasta el límite de provincia habría poco más de un kilómetro con tendencia ascendente):





La Cubilla es un puerto que necesita desgaste, pues no cuenta con grandes rampas. Aquí os dejo un par de etapas diferentes, sin un kilometraje excesivo, sobre todo la primera de ellas:


Una etapa corta con 4 puertos encadenados sin solución de continuidad (únicamente el tramo anterior a la Cubilla, con clara tendencia ascendente, aunque leve). Por el camino Cordal, Cobertoria por Lena, Cobertoria por Cortes, antes de la Cubilla.



Pero para crear el desgaste necesario por el que luciría la Cubilla haría falta algo así: un etapón clásico, con cinco grandes puertos, uno de ellos de tierra y un final apoteósico que justificaría su fama de "Galibier asturiano". Se ascenderían Cordal, Cobertoria por Lena, Trobaniello, Cobertoria por Llanuces y Cubilla.

LA OTRA SOLUCIÓN
La otra solución implicaría recortar la última fase del puerto (los 9 kilómetros que van desde Tuiza hasta la cima), incluyendo un demoledor último kilómetro para entrar en Tuiza de Arriba, donde se encuentra el Centro de Interpretación del Parque de las Ubiñas. Hay espacio, rampas (hasta un 18%) y el puerto guardaría lo más duro para el final:


De esta ascensión ya hablé hace unos meses aquí y puedes ver el reportaje pinchando en la imagen. Una solución que quitaría lo más escénico del puerto, aunque también interesante.