La ruta del Picu Aguión


Hoy, 19 de octubre, hacía exactamente ocho años de la última ocasión en que había alcanzado la cima del Picu Aguión, cosas del destino, y sin que me percatara de ello hasta que, mirando datos de Strava poco después de finalizar la ruta, comprobé que habían pasado eso, sí, ocho años.
En el menú de esta ocasión había "cocinado" una ruta con varios puertos, pero con la dureza muy condensada en un trazado de unos 75 kilómetros, en principio, aunque luego aún más recortado, de 65, culminando en Picu Aguión (a lo que luego añadimos los 15 de bajada hasta Salas, porque aunque penseis que el perfil culmina en esta cima, seguidamente optamos por descender). Tranquilos todos, estamos ya abajo.

Éste es el perfil de la ruta:

Pinchando en la imagen puedes acceder a mi ruta en Strava

En este diseño atravesamos el alto de Aguión (es decir, la subida a Aguión por la carretera del Viso y las Gallinas hasta el desvío a Socolinas y Lavio, que puede utilizarse de paso); el colosal Bustellán por Alienes y los Corros, vertiente que no había catado aún; el corto puerto de la Espina desde Brañallonga y, finalmente, el Picu Aguión por la Borra y las Gallinas. Sí, sólo 65 kilómetros pero con un desnivel de 2200 metros y cuatro puertos.

Vamos con el relato aderezado con unas pocos fotos de este precioso día:




Comenzamos en Salas en torno a las 9 de la mañana con una temperatura más bien fresca (sobre cinco grados), propia de esta época, ya bien entrado el otoño. Y nada más empezar ya rampas de dos dígitos por la carretera del alto del Viso...




Y es que los kilómetros iniciales apenas dan respiro, hasta el desvío al Santuario del Viso (imagen sobre estas líneas)



Luego la subida se vuelve más abierta e intercala rampones y descansillos, lo que "perjudica" la pendiente media (son 9 kilómetros al 5,8%). La subida se culmina a unos 750 metros de altitud, en el desvío hacia Socolinas y Lavio (sobre estas líneas).





Tras una bajada larga, tortuosa por el mal estado de la carretera hasta Lavio y muy pendiente en algunas zonas, alcanzamos Castañeo, donde rápidamente comienza la segunda ascensión del día: el largo Bustellán por Alienes y los Corros (más de 15 kilómetros a un 5,3%).




La primera parte de subida transcurre por una carretera más bien ancha que se va abriendo cada vez más.




La segunda parte de subida, sin embargo, es más salvaje, transcurre por una carretera más estrecha y cuenta, en el tramo de los Corros, con las rampas más duras de toda la subida (en torno al 16-17%).




El puerto es absolutamente colosal y, a pesar de las rampas, lo disfrutamos.




Alcanzamos el alto de los Corros, pero aún quedarán casi tres kilómetros para llegar a la cima del alto de Bustellán, ya por una carretera, nuevamente, más ancha y en un estado excelente, como veis abajo.



Bustellán es el coloso de la ruta, un "monstruo", como indican sus números, como se ve en las fotos que ilustran esta crónica.




La bajada la hacemos por Cezures y Brañallonga, y nos encontramos con la Cruz de los Vaqueiros.





El tercero del día es la Espina, el más suave de la ruta, sí, pero que servirá para aumentar todavía más el desnivel acumulado.




Y de bajada hacia Salas tomamos este desvío a Ardesaldo y el radar meteorológico (del Picu Aguión), que será la subida con la que culminamos la ruta de hoy.




Esta última subida es muy irregular, combinando rampones y descansillos, pero cuenta con un terrible kilómetro final, acondicionado hace unos poco años y que ahora sí, deja disfrutar más de este coloso.


Y, una vez más, el homenaje a Rafa Goyanes, precursor de altimetrías, autor de la fenomenal web Altimetrías de Asturias.





La ruta, en Google Maps: