Cueto Rosales
-coloso de Omaña-



Hace unos días volví a tener la típica conversación sobre los finales de etapa en la Vuelta a España y, de nuevo, salió a la palestra el nombre de la Camperona, esa increible ascensión situada en el valle de Sabero, sin nada reseñable (me refiero a puertos), que pueda acompañarla en un final de etapa. Se incluyó en 2014, con San Glorio (lejísimos) antes y ya se ha hablado de su "vuelta" en 2016. No tengo nada en contra de la Camperona, pero es decepcionante que una provincia como León, con colosos de la talla del Llano de las Ovejas, Gobernadas, Piedrafita o Fonte da Cova, potencie aquella subida antes que estos últimos citados. Pero en León, además de los grandiosos puertos de la sierra de la Cabrera hay otras ascensiones de cierto nivel. Una de ellas es ésta del Cueto Rosales, que destaca en la comarca de Omaña, elevándose por encima de los 1500 metros de altitud.

Iniciamos la subida al Cueto Rosales en la localidad de El Castillo, en un desvío de la carretera LE-493 hacia el pueblo de Rosales. Casi medio kilómetro de llano (incluso algo de bajada), paso por el puente sobre el río Omaña y nos estrellamos ante un muro al 12-13%. El inicio es duro, con varias rampas que, incluso, llegan a alcanzar el 17%, alguna que otra "herradura". Pendientes más regulares, carretera más ancha y más sombría por momentos, así es la primera fase del Cueto Rosales, hasta que llegamos al desvío a las antenas y el mirador del Cueto Rosales. A partir de ahí la carretera deja el sentido norte para orientarse hacia el oeste, estrechándose bastante... Y se suceden, a partir de entonces, varias rampas de consideración, combinadas con tramos de llano e, incluso, bajada. La subida gana, no solo en altura, sino en categoría, con vistas espectaculares sobre toda la comarca, sobre los cuatro puntos cardinales y con las antenas como referencia del final. Un bello tramo casi llano nos conduce hacia el definitivo último kilómetro, el más duro, el que vuelve a esconderse entre los árboles. Por un momento parece mentira que podamos alcanzar las antenas, pero sí, la carretera se va inclinando más y más, y a golpe de rampones tremendos (hasta un 22% en algunos puntos) llegamos a esa explanada donde se sitúa el mirador del Cueto Rosales.

Subida que sigue perfectamente el patrón de las subidas incluídas en los últimos tiempos en la Vuelta a España: corta, explosiva,...

Este es el perfil de la ascensión:





Y ahora unas imágenes:



Mapa de la subida en Google Maps: