Desde el valle del Tietar arrancan varias ascensiones que buscan sobrepasar esa barrera natural llamada Sierra de Gredos. Una de ellas es la del puerto de Casillas, la cual "cae" hacia la localidad de El Tiemblo, allá donde comenzara aquella mágica contrarreloj que tenía su meta en Ávila y que se disputó en las ediciones de 1996 y 1999. Pero Casillas es de tierra en su parte final, tanto por su vertiente norte como sur, si bien la descubriremos otro día, ya que en esta ocasión hablaremos de otra ascensión que comparte con el mencionado puerto la fase inicial, en concreto hasta la localidad que le da nombre: Casillas.
Arrancamos
de la localidad de Sotillo de la Adrada, tomando la carretera que sube
a Casillas (pueblo), con un inicio suave, al menos por sus calles. Con
brusquedad nos iremos metiendo en faena, pues a la salida de Sotillo
hay una tremenda rampa que alcanza el 17%, ideal para avisar de que
esto no es una broma, ni mucho menos. Tras 200 metros de órdago, la
pendiente baja varios puntos, hasta estabilizarse durante varios
cientos de metros en torno al 7-8%. Carretera de auténtica montaña,
Casillas vuelve a endurecerse a partir del kilómetro 3, con varias
rampas al 14 y al 15% y alguna que otra amplia horquilla. A tener en
cuenta, sobre todo, el majestuoso tramo en el que la subida se abre
completamente y divisamos gran parte de la ascensión, del valle,
Sotillo, el monte del Piélago... Un espectáculo visual que realza el
puerto y permite, al menos, sobrellevar la dureza de la pendiente
(que es mucha).
Entrada
muy suave la que haremos en Casillas donde en pleno callejeo, y tras
dejar atrás el desvío al puerto del mismo nombre, tomaremos la
calle Ávila, estrechísima, desde donde buscaremos la parte final.
Será ésta una de las opciones para salir del pueblo hacia el Castañar
del Tiemblo (y la que se ve en la altimetría), ya que me he tomado la
licencia de dejaros otra opción, mucho más salvaje, que consiste en
salvar una espectacular rampa del 25% (según la señal), si bien os
puedo asegurar que pasa ampliamente de ese porcentaje (la situaría en
torno al 30%). De esa calle Ávila hay que continuar por la calle El
Cerrillo, entroncando con la calle que proviene de la temible rampa
mencionada (tiene una señal del 25% en bajada, lógicamente).
A la salida de Casillas volverá el asfalto (ya que hemos rodado por cemento durante el último kilómetro, en concreto, desde la calle Ávila) y las rampas volverán a ser, de nuevo, "humanas", tras el sobresalto de lo visto en el pueblo (rampas de hasta un 17%, sin pasar por la calle de la "salvajada"), aunque la dureza acumulada se nota ya en una última fase muy sostenida que acaba de forma "insulsa". Una lástima, pues por pista se puede seguir subiendo...
El perfil de la subida es éste:

