Hace unas semanas os presenté en la web la ascensión a la ermita de San Antón, corta y explosiva subida situada en la sierra de Altomira, en el límite de las provincias de Cuenca y Guadalajara. Otra de las subidas duras de sierra es la del Mirador de Cuenca (curiosamente se asciende por Guadalajara).

Situamos el inicio de la subida en la localidad de Almonacid de Zorita, aunque la carretera ya lleva pendiente positiva desde más atrás. Son unos pocos metros de desnivel que no inciden sobremanera (las pendientes son al 1-2%). La primera parte transcurre por una carretera impecable que une las localidades de Almonacid de Zorita con Albalate de Zorita. Las rampas aquí ya nos sirven para un calentamiento en vistas a lo que se nos viene encima en la segunda parte, que poco tiene que ver. El paso por Albalate es prácticamente llano, lo que le resta continuidad a la ascensión (algo más de un kilómetro de pendiente casi nula). Retomamos el ascenso poco a poco a la salida del pueblo (muy levemente), proceso que se interrumpe bruscamente cuando llegamos al desvío hacia la Nueva Sierra Madrileña... No, Canencia, Morcuera o Cotos no se han venido más al sur, sino que es el nombre de la urbanización en la que nos adentraremos en busca del Mirador de Cuenca.
Y cambio de decoración completo. La pendiente se va incrementando tras pasar la barrera (previo saludo al guardia que nos mira con cara de "¡preparaos!"). 10, 11, 12, 14, 18%... Te retuerces sobre la bicicleta e intentas recordar dónde estás. ¿No decían que aquí no había grandes subidas? Un kilómetro más adelante tomamos el primero de los sucesivos desvíos hacia el campo de tiro, que nos irá guiando hacia nuestra meta, que no es otra que el Mirador de Cuenca. Ahora se suceden los rampones de forma eléctrica, como una broma pesada en la que cada tramo en que atisbamos un respiro, más adelante se esconde un tramo con pendiente de doble dígito. Y en subidas así las piernas se quejan, vaya si se quejan, por no poder adivinar la cadencia precisa que necesitamos para vencerla. Un poco de llano, rampón, nuevamente llano, rampón, bajada brusca, más rampón... Pasado el campo de tiro tomamos un desvío a la derecha, estrecho (está en foto), cuando llevamos algo más de 8 kilómetros. Y afrontamos, casi con miedo, la parte final, porque parece que la cima aún está muy arriba... Nueva sucesión de toboganes, más bruscos, rampas al 15-16%, descenso, y 500 metros de apoteosis en los que las pendientes llegan al 22% (200 metros al 20%). La última parte es terrible, pero el esfuerzo vale la pena para contemplar desde la cima  Cuenca, Guadalajara. Es el Mirador de Cuenca, con unos números globales que tal vez no digan gran cosa, pero que al detalle hablan de una dura subida, otra más, de la sierra de Altomira.

Este es el perfil de la subida:


Y ahora unas imágenes de la ascensión:




Mapa de situación de esta subida:

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