Hace varios días salió en diversos medios que el Ayuntamiento de Mieres estudiaba la posibilidad de organizar una etapa de la Vuelta a España en la cima del Monte Polio. Por las noticias que tenía, tendrían que asfaltar la parte final, haciendo de esta ascensión un puerto de primer nivel (6 kilómetros con una pendiente media superior al 9% o, al menos, eso es lo que señalan diversos estudios altimétricos).

Abierta la posibilidad de que Mieres organice un final de etapa, les envío otra sugerencia: se trata de la ascensión al Picu Siana. Dicha subida podríamos denominarla el “Naranco” mierense, puesto que en su parte final se encuentra el repetidor de TV, aunque en dureza lo supera ampliamente. Se inicia cerca de la estación de RENFE, en la misma carretera que nos conduce a Paxío. Las primeras rampas ya son demoledoras, con tramos que superan el 11%. Pero tras un pequeño descanso, tomamos un cruce a la derecha donde se inician 3 kilómetros “infernales” comparables a esa parte final del Angliru.

El primer kilómetro se va casi al 10%, en tanto que la pendiente del segundo hay que matizarla un poco, puesto que los primeros 500 metros tienen una ligera bajada. Pero tras el cruce a Picu Siana la carretera se vuelve a empinar de manera brutal. Entre el kilómetro 1,5 y 2 la pendiente se va al 12,5% con rampas que superan el 15% (me atrevería a decir que llegan al 20%) y una intrépida sucesión de curvas en herradura que casi nos llevan al cielo. El tercer kilómetro ya tiene casi un 11% (10,8%, en concreto). Tras suavizarse la subida con el inicio del cuarto kilómetro, su parte final se endurece ya para no menguar y la pendiente se sostiene hasta el final en el 10%. En total, 4,4 kms, con una pendiente media del 9,32% (la de los 3 kms finales es superior al 10%) para superar un desnivel global de 410 m.

Si bien en la cima, donde finaliza la carretera (a 613 metros de altitud) el espacio para organizar un final de etapa es casi nulo, el mismo puede llevarse a cabo unos 200 metros más abajo, justo antes del cruce que nos lleva, bien al repetidor, bien al inicio de una pista que baja hasta las estribaciones del Pozo Nicolasa.

Si durante el primer kilómetro y medio disfrutamos de una carretera en perfectas condiciones, los tres últimos kilómetros se suceden entre hojas, barro y un asfalto en ocasiones destrozado, lo cual no impide que la subida pueda ser realizada con la bicicleta de carretera.

Recomiendo, por tanto, a los regidores mierenses que si tienen interés en organizar un final de etapa, y en subida, se fijen en este portentoso puerto que tienen, como quien dice, “delante de sus narices”, puesto que en su cima hay unas vistas impresionantes de toda la capital del concejo.

Este es el perfil de la subida:

Estas son las últimas imágenes que he tomado de esta brutal subida:

Tras pasar la estación de RENFE nos encontramos este cruce a la izquierda, indicando a Siana y Paxío. Cambiad de desarrollo porque las pendientes cambian bruscamente.

Estas son las primeras rampas (superiores al 10%).

Fuerte curva de herradura, cuando ya llevamos medio kilómetro de subida. Y aún queda lo peor.

La primera parte de ascensión y primeras casas de Siana. Allí al fondo la curva de herradura que acabamos de ver, desde otra perspectiva.

Estamos en ese tramo de descenso, previo al cruce donde comienza el climax de esta subida.

Aquí está el cruce. La carretera empeora. Y las sensaciones también porque lo que se nos viene encima es francamente demoledor.

Dos fotos de lo que nos encontramos tras el cruce. Pendientes que pasan del 20%, asfalto roto, zona arbolada,...


Todo aquello que convierte a esta subida en la más dura de la trilogía de ascensiones mierenses (asfaltadas), aunque los números digan lo contrario...

En este tramo, la pendiente media es del 15,2%, pero en ocasiones las rampas superan el 16,el 18%, hasta el 21%!!.

Impresionante imagen de la zona de curvas de herradura. Dios, qué sufrimiento!!!

La carretera parece directa al cielo.

La misma curva desde otra perspectiva.

Allí al fondo un tramo de la subida escondido entre los árboles.

Las vacas, sorprendidas por ver a un valiente subir por tamaña pendiente, jejeje. Francamente es una zona peligrosa, y no por las vacas, sino por lo que se ve en la carretera (para pegarse un buen viaje)...

Curva en busca de los metros finales hacia el repetidor del Picu Siana.


La cima del puerto, en el que no hay espacio para montar un final de etapa (aunque todo es ponerse a ello, porque la subida bien lo merece).

Pincha en el enlace para ver la subida en Google Maps: