Situado en pleno Valle del Huerna, esta ascensión parte del pueblo de Espineo, en la carretera que va de Campomanes al Puerto de la Cubilla. Cuando llevamos unos 3 kilómetros, encontramos un desvío hacia Xomezana, atravesando un puente sobre el río Huerna. Comienza a partir de aquí una lucha sin descanso a una zona desconocida y bellísima. El primer tramo hasta Xomezana de Abajo ya muestra dureza y las pendientes oscilan entre el 8 y el 10%, dejando rápidamente abajo Espineo, y comenzando a divisarse, allí al fondo, casi en lo más alto, la cima. Psicológicamente es durísimo, ya que en buena parte de la ascensión vamos a ir viendo ésta (la cima). Llegamos, entonces, a Xomezana de Arriba tras 3 kilómetros de subida con pendientes notables.

“Agarrad los machos”

En esta localidad (que fue Pueblo Ejemplar de Asturias en 1998) dejamos el asfalto, cambiándolo, y de que manera, por hormigón. En pleno pueblo, y entre dos fuentes arranca un impresionante tramo hormigonado de unos 350 metros con una pendiente media del 20% y cotas que alcanzan el 26-27%. Con un zig-zag tremendo dejamos abajo Xomezana de Arriba y llegamos al único tramo de verdadero descanso que hay en toda la subida, sin exceptuamos la parte final. Son apenas 500 metros que nos dejarán en otra de las zonas inolvidables de la ascensión: la de las revueltas.

Y es que en poco más de kilómetro y medio (entre el 4,5 y el 6) vamos a atravesar una gran cantidad de curvas de herradura que nos van a dejar ya por encima de los 1000 metros de altitud, lo que unido al desgaste de lo que llevamos, las pendientes y la escasez de sombras, convierte al puerto en un auténtico “infierno”... pero aún queda lo más duro. Como ya dije, tras pasar esta zona empieza el “calvario”, ya que entramos en una zona que corta la montaña transversalmente y con desniveles francamente salvajes y muy continuados. Es una zona vertiginosa en la que parece que estemos colgados de la misma (montaña). Durante más de kilómetro la pendiente se mantiene en el 15%, con ligeras oscilaciones y muros que llegan al 22%. Pasada una portilla, y cuando llevamos más de 8 kilómetros, la pendiente parece ceder. Tranquilos, es lo que tiene pasar de rampas del 20% a otras que van del 7 al 9%.

En una zona francamente preciosa en la que divisamos todo el valle, y todo lo que llevamos ascendido (con vistas tremendas del Cuitu Negru y de la Via La Carisa), trazamos una curva a derechas, que nos va a introducir en el mayau donde finaliza la ascensión, tras un tramo de poco más de medio kilómetro en ligero descenso.

Los números de esta subida lo dicen casi todo: 8,9 kilómetros al 10,25%, un coeficiente APM de 345 y una altitud de casi 1400 metros. Y digo que lo dicen casi todo porque la belleza del paisaje que atraviesa esta subida es inigualable.

 

Este es el perfil altimétrico:

 

Y estas son algunas de las fotografías que tomé de esta durísima ascensión.


 


Aquí comienza la subida, en el puente sobre el río Huerna (Espineo).




Rápidamente Espineo queda muy abajo.


 

Cerca de Xomezana de Abajo (apenas 1 kilómetro de ascensión) tomé esta fotografía en la que se ve la cima muy, muy arriba...


En Xomezana de arriba (3 kilómetros de ascensión) se encuentra aquella rampa de hormigón que se adivina tras las casas.


En plena rampa. Los desniveles son tremendos (26-27%)...

 

Acaba el hormigón, pero no la dureza... Tras pasar el pueblo el primer kilómetro tiene una media cercana al 13%.


Tras pasar un descansillo, se inicia la zona de revueltas. Esta es impresionante y la rampa posterior, apabullante.


La última revuelta de esta zona. Entramos en una nueva fase

 

Serpenteando por la montaña como se puede... Durante kilómetro y medio las rampas se sitúan en el 15% sin descansos, sin sombras,... Las sensaciones en este tramo son muy agobiantes...

 

Allí al fondo otro muro al 22%...


La portilla de la que hablaba. A partir de aquí las pendientes comienzan a ceder paulatinamente...


Estas son algunas de las vistas desde lo alto. La zona de revueltas, impresionante...


El tramo final, en ligero descenso. El paisaje, incomparable...


Aquí finaliza la ascensión. Tras más de 9,5 kilómetros...

Si en el Giro de Italia se subió Finestre hace unos años, ¿por qué no éste?

Si se quiere asfaltar Picu Polio, ¿por qué no éste que es muchísimo más duro y espectacular?

Para gustos, opiniones... Yo, sinceramente, me quedo con éste.

Pincha en el enlace para ver la subida en Google Maps (se muestra el tramo hasta Xomezana de Arriba):